¿CÓMO TRABAJA ISO?
El trabajo se realiza por cerca de 850 comités técnicos descentralizados, subcomités y grupos de trabajo, y cerca de 30 mil expertos participan en las reuniones que se efectúan año con año. ISO cubre todos los campos técnicos, excepto la ingeniería eléctrica y electrónica, la cual corresponde a IEC.
Los estándares se desarrollan por consenso: los puntos de vista de todos los interesados son tomados en cuenta; empresas de todo tipo, organismos de todos los sectores económicos, sociales, políticos, académicos, de investigación y consumidores.
La necesidad de un estándar comúnmente es expresada en el sector económico, el cual la comunica a su órgano representativo. Una vez alcanzados los acuerdos sobre los aspectos técnicos del estándar, se entra a una segunda fase de negociación entre países, para definir las especificaciones a detalle dentro del estándar. La fase final es la aprobación formal del borrador internacional sobre el estándar y el criterio de su aceptación es que dos terceras partes de los involucrados en las fases anteriores lo voten a favor y 75% de los miembros de ISO así lo hagan.
La mayoría de los estándares requieren de un periodo de revisión: algunos quedan obsoletos debido a la evolución tecnológica, nuevos métodos y materiales y nuevos requerimientos de seguridad y de calidad; tomando en cuenta estos factores, ISO ha establecido la regla general de que todos los estándares sean revisados periódicamente en plazos no mayores a cinco años.
¿QUIÉNES SON MIEMBROS DE ISO?
Los miembros de ISO están divididos en tres categorías:
Primera categoría: Un cuerpo nacional, que es representativo de la estandarización en el país y otro que toma la responsabilidad de informar a las partes interesadas del país de oportunidades de estandarización internacional e iniciativas, asegurándose de defender las posiciones del país en negociaciones internacionales sobre estándares.
Segunda categoría: Una institución u organización de un país que no ha desarrollado una actividad de estandarización completa, pero que quiere estar informado sobre el desarrollo de los estándares.
Tercera categoría: Los países con economías pequeñas, de monoproducción o precapitalistas, que pagan un monto bajo a la asociación y se les mantiene informados sobre la estandarización.
ISO EN MÉXICO.
México pertenece a la Primera Categoría, el órgano gubernamental que representa al país ante ISO es la Dirección General de Normas de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial. A la fecha existen 6 organismos certificadores de ISO en México. El número de empresas que han certificado estos organismos es de aproximadamente 230, aunque no existe un padrón definitivo, porque organismos no reconocidos por la DGN, también han hecho su labor.
IQS es el sexto organismo, el último evaluado por la Dirección General de Normas y el primero acreditado por la Entidad Mexicana de Acreditación, a quien la DGN delegó esta función.
Existen normas nacionales que equivalen a ISO 9000, México adoptó la serie ISO 9000 a fines de los años ochenta como "Norma Oficial Mexicana", de la serie NOM-CC; pero en 1992, a raíz de la emisión de la Ley Federal de Metrología y Normalización, se cambió la nomenclatura a NMX-CC, la cual, a diferencia de la serie ISO, estas normas son complementarias o de referencia. El Comité Técnico de Normalización en Sistemas de Calidad (COTENNSISCAL) es el responsable de la elaboración y revisión de las normas mexicanas.
EL FUTURO DE ISO.
ISO ofrece procedimientos para el desarrollo de estándares, los cuales son abiertos y transparentes, así como la solución a las diferencias de los mismos. Asimismo, ofrece reconocimiento entre los principales organismos del mundo, como las Naciones Unidas y la Organización Mundial de Comercio. Entre los principales objetivos de ISO se encuentra promover la importancia de la estandarización en los mercados, bajar costos y mejorar las oportunidades de negociación; eliminar sistemas administrativos deficientes, utilizar mejor los recursos humanos, mejorar el uso de herramientas y actualizar los estándares nacionales de infraestructura en los países en desarrollo.